
La misma familia, en la misma calle, desde 1929
Casi cien años en esta calle. Míralos por fechas y por fotos.
Restaurant Santa Anna · Nº 8
1929 → hoy
Antes del número 8
La historia de Restaurante Santa Anna comienza con nuestro bisabuelo, Josep Vila, y con su trayectoria en el mundo de la alimentación y la restauración en Barcelona. Comenzó su vida profesional trabajando en Casa Mungrú, en La Rambla, y continuó en Mantequerías Tívoli, en la calle Casp, donde adquirió la experiencia y los conocimientos que más adelante llevaría a su propio proyecto. Fue entonces cuando decidió emprender un nuevo camino junto a un socio y crear su propio negocio.
- 1929
Josep Vila abre en el número 8: charcutería y barra.
En 1929, Josep Vila y su socio pusieron en marcha un establecimiento en la calle Santa Anna de Barcelona. El negocio comenzó como una charcutería con barra y, con el tiempo, incorporó un grill y restaurante. Desde sus inicios, el producto y la elaboración fueron fundamentales: se ofrecían fiambres, embutidos, quesos, mantequilla de los Pirineos, productos de caza y repostería.
- 1929Exposición Internacional
- 1933
Corre la voz
Una de las especialidades que marcaron aquellos primeros años fueron los fiambres elaborados por Josep Vila, que llegaron a hacerse muy conocidos y a atraer a numerosos clientes. Así comenzó Santa Anna: un proyecto propio nacido de la experiencia que Josep Vila había adquirido durante sus primeros años de trabajo en Barcelona.

Anuncio impreso en catalán, sin fechar - 1935
Jamones colgados y las estanterías llenas.

El interior del número 8: los jamones en los ganchos, las conservas y las botellas hasta arriba, y el mostrador de mármol. La fecha es aproximada.Interior antiguo. Fecha aproximada - 1936–39Guerra civil
- 1966
Un restaurante de barrio en el Barrio Gótico
Con el paso de los años, el negocio pasó a la siguiente generación. Nuestro abuelo tomó el relevo de Josep Vila y continuó con el proyecto familiar, manteniendo la actividad y el vínculo con la calle Santa Anna. De esta manera, Santa Anna se convirtió en mucho más que un negocio: en una tradición familiar que ha pasado de generación en generación.
Cada generación ha vivido una Barcelona diferente y ha tenido que adaptarse a los cambios de la ciudad y de la restauración. Sin embargo, siempre hemos intentado mantener aquello que estaba presente desde el principio: el respeto por el producto, el trabajo y el trato cercano con nuestros clientes.
Desde 1929, Santa Anna ha sido testigo de la transformación de Barcelona. Han cambiado las calles, los comercios, las costumbres y las formas de entender la gastronomía. Han pasado generaciones de barceloneses y visitantes de todo el mundo por nuestras mesas.
Pero Santa Anna continúa en el mismo lugar: la calle Santa Anna, en el Barrio Gótico, en pleno corazón de Barcelona. Un restaurante familiar, uno de los restaurantes tradicionales de Barcelona, que no se ha movido nunca de esta acera.

La fachada anunciaba tapas, bocadillos calientes, pastelería y helados.Fotografía de 1966, sin retocar - 1985
Comida catalana tradicional
Con el paso de las décadas, el restaurante también ha evolucionado. Aquella primera charcutería con barra, grill y restaurante se ha convertido en el Santa Anna que conocemos hoy, con una propuesta basada en la cocina mediterránea y catalana, el producto y la tradición gastronómica, y con nuestros arroces y paellas como una de nuestras especialidades.

Restaurant Santa Anna, ya con dos enes.Antes de la reforma. Fecha aproximada - 1992Juegos Olímpicos
- 2002Llega el euro
- Hoy
Cocina catalana de siempre
Hemos evolucionado con los tiempos, pero conservamos parte de la esencia con la que Josep Vila comenzó esta aventura: trabajar con buenos productos, cuidar la elaboración y hacer que nuestros clientes se sientan como en casa.
Seguimos trabajando cada día para mantener vivo aquel proyecto que comenzó con una ilusión: crear un negocio familiar propio en el corazón de Barcelona.

El rótulo pintado ya no está. El número 8, sí.La fachada hoy
Esa historia sigue abierta cada día, en el número 8.
Reservar mesa O llámanos 933 18 63 36 Ver la carta